La sigla ERP se refiere a algo que hoy en día ha excedido las fronteras de su definición. Esto es así porque "ERP" ser refiere tanto al software como a las estrategias de negocios que se ponen en marcha al implantar un sistema ERP. Generalmente, la implantación de un sistema de este tipo, emplea varias aplicaciones o programas de software (no una sola unidad, o estructura monolítica) para mejorar el desempeño de una empresa para:
- El planeamiento de recursos
- El control gerencial
- El control operativo
Todo software ERP consta de múltiples módulos de software o programas que integran actividades entre departamentos funcionales -desde el planeamiento de productos, compra de partes, control de stocks, logísitica y distribución, y rastrabilidad (o más generalmente trazabilidad, aunque el término no está al 100% bien aplicado) de los productos elaborados -en el caso de una empresa de manufactura-.
Hoy en día, la mayoría de los ERP demandan al ERP propiamente dicho o "módulos de la aplicación" para dar dar soporte a las actividades usuales del negocio: finanzas, contabilidad y recursos humanos.
Los sistemas ERP son mucho más que un componente de software informático. Incluyen software, usuarios y el hardware que permite el funcionamiento del conjunto. En otros términos, un ERP es mayor que la suma de sus partes componentes. Estos componentes interactúan en conjunto para alcanzar un objetivo común: linealizar y mejorar los procesos de negocio de una empresa dada.
Los ERP representan la evolución de aquellos sistemas denominados MRP II o Manufacturing Requirements Planning II (Planeamiento de Requerimientos para la Producción) de la década de los 80, mientras que los MRP, a su vez, evolucionaron a partir de los sistemas de Control y Administración de Stocks concebidos en la década de los 60. Los ERP se han expandido desde la coordinación de los procesos de producción hasta la integración de los procesos totales de la empresa (usualmente llamados "back-end", o que no son visibles al cliente externo). En términos tecnológicos, evolucionarion desde implementaciones tipo "legacy" o heredadas a arquitecturas más flexibles tipo "cliente-servidor".Sus beneficios deben verse desde varias perspectivas. Sintéticamente, los ERP intentan integrar los procesos de negocio entre los departamentos de una organización o empresa (con independencia de su rubro). Los mayores beneficios residen en su capacidad de coordinación entre los departamentos funcionales y un aumento en la eficiencia para hacer y concretar operaciones comerciales, o dicho simplemente: para lograr mayor agilidad para hacer negocios..
La implementación de un ERP también facilita la administración del día a día. No puede quedar ignorado que están diseñados ambiciosamente para dar apoyo al planeamiento de recursos en lo que le atañe al planeamiento estratégico. En realidad, el planeamiento de recursos ha sido el punto más débil en la puesta en marcha de un ERP debido a la complejidad implícita del planeamiento estratégico y la falta de una integración adecuada de los ERP con los Sistemas de Apoyo a la Toma de Decisiones (si existiesen en el mejor de los casos).
¿Puede fallar un ERP? Sí, aunque raramente por razones propias del sistema. La falla de los proyectos ERP se reportan en un orden de 1 proyecto fallido cada 20 años. Se han identificado cuatro componentes básicos que dan origen a estas potenciales fallas:
- El software propiamente dicho
- Los procesos de negocio que soporta el ERP
- Los usuarios del sistema
- El hardware, las comunicaciones y los sistemas operativos sobre los cuales descansan los ERP
La falla de alguno o varios de estos componentes son los principales motivadores del fracaso de un proyecto ERP.
InterSoft NeuquénPatagonia Argentina
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